El Blog de Leonardo Amadeo

viernes, 26 de marzo de 2010

Carta de despedida a la Oscuridad



Esta es mi despedida a la Oscuridad, a los restos de ella que aún quedaban en mí.





Querida Oscuridad, sé lo que eres, sé cómo eres, sé las maneras diversas en que te presentas en mi vida y ahora las valoro más que nunca. Me siento tan liberado de poder decírtelo. He sido contigo toda esa maldad, toda esa rabia y sufrimiento, toda esa codicia y distanciamiento de mis hermanos. He sido tantas cosas contigo que no puedo dejar de expresarte mi agradecimiento. Sinceramente, gracias por todo.

Soy consciente de que es una extraña elección para un dios venir a este plano y olvidar y sumergirse en tanto dolor y desequilibrio, pero sé que alguna vez tomé esa decisión para mí mismo y estoy satisfecho, muy satisfecho, de haberlo hecho así. Porque veo lo que estoy realizando en mi vida, en quien yo soy, y no hay nada más grandioso que estar sacando toda esa fuerza y determinación después de tantas vidas tomando las mismas lecciones.

Jamás había sentido así la fuerza de deshacer frente a mí las ilusiónes que se presentan en mi vida, jamás había sentido como ahora el poder de empuñar la espada del esclarecimiento y cortar con tanto arrojo toda atadura pasada. Esto es fabuloso, y tú me has ofrecido la oportunidad para recuperar este poder que yo tenía olvidado. Una vez más tengo que agradecértelo.

Eso sí, esto es una despedida. Por tanto ahora debes marcharte de mi vida. No te lo pido, sino que te lo ordeno así y no habrán dudas ni nostalgia en esto. Simplemente nuestros caminos se separan para siempre, y a la luz de toda la eternidad estos cientos y miles de años sólo han sido un inciso, una breve incursión en esta aventura. Así que ahora me marcho pero no tienes por qué enfadarte conmigo. Entiendo que esa es tu naturaleza, tomártelo a mal, pero lo cierto es que nunca me iré muy lejos de tí sin embargo tú ya no me percibirás.

Seguirás tratando de buscar almas victimistas que asuman tu ansia de poder sobre otros, seguirás buscando ahí fuera lo que no quieres aceptar de tí, y seguirás con tu inteligente juego que rehuye de toda manifestación de amor. Pero yo ya no te sirvo más. Simplemente me aburrí del juego y ya lo abarqué de tantas formas que ya sólo me queda deshacerme de todo eso para regresar a casa.

Ya creo entender la retorcida realidad que has tratado de reforzar a través de engañar a otros. Sé de qué manera has ido confundiendo poco a poco a tus hermanos para hacer tuya su voluntad, sé cómo has arrasado naciones enteras para luego posicionarte en otros territorios y arrasar a los que primero lo hicieron, sé cómo manejas tu ley para apoderarte de los recursos y conocimientos de los que tratan de despertar, sé cómo utilizas tu conocimiento sobre nuestras emociones y nuestra psique para crear nigromantes en nuestras pesadillas... Sé quién eres y no puedo menos que sonreirme después de tanta batalla absurda.

Así que adiós y perdona las molestias. No es mi intención que tú te quedes por siempre sirviendo en esa espantosa forma para prestar tu servicio de oscuridad a otras almas. Y como no es mi intención que sigas sirviendo así, y puesto que yo ya lo entendí, te libero de ese rol. Ya no tienes por qué seguir interpretando ese papel, así que por favor despídete de todos nosotros y regresa en paz a la luz. Yo jamás te guardaré rencor por lo vivido ni te haré culpable de ningún acto, pues sé que como dios encarnado en un humano soy el único responsable de todo lo que sucede en mi realidad.

Gracias por tu servicio, ahora entiendo que era en amor. Queda en paz.

POSTDATA: No trates de llamarme ni me escribas. Estaré fuera por algún tiempo ;)